¿Cuándo y cómo se convierte una persona en heredera?

Última actualización: 10/3/2012

La competencia para proceder a la división de una herencia corresponde al administrador nombrado por el causante en testamento (el «albacea»). A falta de designación de albacea, el tribunal (el tribunal de testamentarías) nombra uno. El administrador designado por el tribunal es normalmente el cónyuge del causante. El «albacea» o el «administrador» recibe el encargo de liquidar la herencia y repartir los activos entre los herederos y los legatarios.

La herencia de un causante la administra su representante personal. El representante personal

  • paga las deudas del causante
  • y reparte los activos y transmite los bienes a los derechohabientes.

Por ello, no es necesario aceptar la sucesión hereditaria. Sin embargo, los beneficiarios de una herencia pueden renunciar a su parte en la sucesión intestada.
Los herederos sólo tienen frente el administrador el derecho a reclamar el valor neto de sus respectivas cuotas en la herencia, y la herencia revierte al administrador. Por este motivo, no existe la responsabilidad de los herederos por las deudas del causante. Y por tanto, tampoco existe en Chipre la posibilidad de limitar la responsabilidad aceptando la herencia a beneficio de inventario.